Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Africa Muñoz - Iasi (Rumanía)

          Tras 23 horas de viaje conseguimos llegar a nuestros destino, Iasi (Rumanía). Fue un largo trayecto pero los nervios, la ilusión y algo de miedo camuflaban el cansancio. Cuando llegamos eran casi las 12 de la noche, todo estaba oscuro y la verdad que la primera impresión no fue la mejor que nos podíamos llevar. A la mañana siguiente empezamos nuestra gran aventura, la de buscar un piso, aunque en este país sea la mejor opción (ya que la calidad de las residencias es pésima) nuestros esfuerzos fueron en vano, ya que el precio del alquiler del primer mes se triplica y no disponíamos de tanto presupuesto.

          Al final por cosas del destino acabamos en la residencia Gaudeamus, una de las "mejores" de Iasi, no era un palacio, pero al menos te lavaban la ropa, te cambiaban las sábanas y tenían muy buena calefacción. El tema de la comida va aparte, siempre tienes que buscarte la vida para comer y existe una cocina por planta, lo que equivaldría a unas 80 personas, pero afortunadamente los españoles éramos los únicos que la tocaban.

          Con respecto a la comida el pollo o como ellos dicen "pui" será vuestro gran aliado, ya que las comidas rumanas se basan en polenta o "mamaliga" es decir, puré de maíz acompañado de lo que pillen ese día: yogurt, champiñones, queso, hígado,  etc. Los restaurantes son súper baratos, así que por comer fuera no habrá problema.

          Con respecto al tema del dinero es una de las grandes ventajas de este país y una de las razones por las que lo elegí, aunque este puede ser uno de tus grandes enemigos ya que al ser todo tan barato gastas poco pero muchas veces y a lo tonto te has quedado sin dinero. Al mes la suma era 90 de residencia, 150 de comida más tus gastos (más o menos). Gracias al bajo coste del país pudimos ver al menos cuatro países diferentes, lo que nos regalo grandes experiencias y momentos inolvidables eso sí todo acompañado de grandes trayectos de 7 horas cada vez que nos movíamos hacia el aeropuerto. Como último consejo, cuidado con los taxistas estafadores y acostúmbrate pronto a las conducciones temerarias de este país, cada trayecto es una aventura.

La revedere!