Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Almudena Bolorino en Praga (República Checa)

Todo comienza con una llamada de mi mejor amiga Mamen ofreciéndome echar una tal beca Erasmus... Yo no sabía ni lo que era, pero ella me convenció para hacerlo y tras una larga espera y un largo papeleo acabé sola en Praga.

La primera semana, mis padres se ofrecieron a acompañarme para no encontrarme sola de sopetón, y tuvieron la maravillosa idea de contratar al Corte Inglés, el cual se encargaba de los billetes de avión, el hotel y lo mejor de todo... el traslado del aeropuerto al hotel.

Os preguntareis ¿por qué le dará tanta importancia a un traslado? Bien, allí nada más bajar del avión, había un chico, con un aspecto de Checo de manual, y un cartel dónde se podía leer “El Corte Inglés”, nos estaba esperando... Cuando lo vi, me asusté bastante, pensé: Dios.. tengo que hablar ahora en inglés (lo cual llevaba francamente mal); pero al acercarme y justo antes de abrir la boca ese chico llamado Pavel, nos recibió con un “buenas tardes”. Su capacidad de habla español y su acento nos engañó por completo haciéndonos pensar que era Español, pero NO! Era checo. Ese chaval (que parecía mucho mayor pero sólo tenía mi edad) fue un gran apoyo en mi larga estancia y se convirtió en un verdadero amigo al que nunca podré olvidar.

Los primeros días era un calvario, tenía que hablar todo el rato en inglés, tenía que buscar a muchas personas para concluir el papeleo, buscar las distintas universidades, los despachos, la residencia, había muchas personas que no entendían ni el inglés ni el español...

Estos días de los que os hablo fueron duros, aunque para mí el peor fue cuando entré en la residencia... La de recepción no hablaba inglés, hablaban normalmente en un tono más alto de lo normal, el ascensor era prehistórico, y los pasillos daban realmente asco. Fue un choque grande en aquella maravillosa ciudad. Por que aunque antes no lo mencioné, el primer día cuando vi la increíble plaza del Reloj Astronómico, me enamoré locamente de este lugar encantado.

Llegó el momento de entrar en mi habitación en la cual había una chica que me preguntó en inglés de dónde era, pero con mis nervios no supe contestar, hasta que me salio la palabra “Spanish” y ella sonrió y dijo: ¡Yo también hablo español ! , era Argentina y mi futura compañera de habitación tanto de residencia como en un futuro de piso y por supuesto una amiga para siempre y alguien muy especial en mi vida, no era una chica normal y eso me encantaba.

Cómo mi coordinador “Juanmi” me aconsejó, antes de involucrarme de lleno en esta experiencia, por medio de Erasmusu (un foro) conocí a gente española, aunque a una chica llamada Patricia que aunque me parecía un poco “friqui”, me transmitía confianza y me ayudaba mucho y sin haberla visto en persona nunca, me la encontré comprando los móviles checos fabulosos (he de decir que hablo irónicamente, pero todos los Erasmus teníamos el móvil más barato para comunicarnos allí), me abalancé sobre ella y la abracé, y ella quedó perpleja hasta que me reconoció. Desde aquí le doy las gracias porque me ha aguantado durante 9 meses conviviendo habitación con habitación y ayudándome en todo lo que podía.

Después de hablar de lo más importante para mi, que son estos tres personajes y de lo complicadillo que fue adaptarse, voy a empezar a hablar de lo bueno...

Respecto a la vida académica, es muy distinta a la de España, ahí (a parte de ser todo público, es decir GRATIS) los profesores y profesoras te daban mucha libertad pero a la vez mucha ayuda, podías elegir tus horarios, tenías muchas oportunidades para aprobar, y lo que más me gustaba de todo, ¡hacíamos prácticas a todas horas!. He llegado a estar desde en un colegio colaborando con niños/as con problemas graves de discapacidad, hasta ir a donde entrenan a los perros para las personas invidentes. Disfrutaba en las clases, y aunque el idioma no era lo mío, conseguí aprender a desenvolverme (aunque he de reconocer que eso se aprende sobretodo con las amistades).

Depende de las asignaturas que eligieras podías obtener tus créditos mediante trabajos, exámenes, exposiciones...

Una curiosidad, las notas no son como en España del 0 al 10, si no del 1 al 5, el 1 sería la mayor nota y el 5 sería un suspenso.

Respecto a la vida allí, podías vivir de lujo con poca cantidad de dinero. La gastronomía a parte de ser buenísima, era muy económica, aunque en la calle destaca la comida basura (así vine...).

Otro punto fuerte de Praga: La cerveza. Había cerveza por todos lados, era increíble a un precio fabuloso y realmente rica.

Cómo ya contaba antes, la residencia es un lugar idóneo para estar los dos primeros meses para conocer gente, pero sinceramente era una porquería, y nos pillaba a casi una hora del centro, de la universidad y de todo, así que opté por mudarme a una casa muy normalita, pero en el centro y económica.

También me gustaría decir que allí, aunque pertenezca a la Unión Europea, no se utiliza el Euro, si no las Coronas Checas.

El ámbito de fiestas, no se puede describir con palabras. ¡NO SE PARA!, conoces a gente sin parar, hay Erasmus por todos lados (y los españoles salían de debajo de las piedras), puedes salir desde un Lunes hasta un Domingo. En resumen, no te vas a aburrir en ningún momento.

Otra curiosidad: cuando llegué que era finales de Septiembre del 2011, sobre las 18:00 ya era de noche y hacía un poco de frío. Y bueno, no era tanto cambio, pero llegó Octubre, Noviembre y más en los que a las 16:00 era de noche, y hacía mucho, lo que se dice mucho frío. Hemos llegado a estar a menos 22 grados bajo 0. Parecíamos cebollas, llevábamos capas y capas de ropa.

Gracias a los flexibles horarios de universidad y a la vida tan barata, podíamos ahorrar para viajar y conocer sitios cercanos, en mi caso fui a Cracovia, Austbicz, Bratislava, Budapest, Alemania, Moravia, y 12 pueblos de República Checa.

Aunque estés genial, siempre echas de menos a tus amigos y familia, pero he tenido en todo el momento el apoyo de mis amigos y amigas que han entrado en mi vida para no salir y aunque ya no estemos viviendo en el mismo sitio, volveremos a encontrarnos muy pronto (lo prometido es deuda)

Por último contaré que aunque pensé y pensaban que no iba a ser capaz de aguantar 9 meses sola y con otro idioma, cultura, costumbres y demás, ha sido el año más increíble de mi vida e invito y aconsejo a todos los estudiantes que leeis esto que no os lo penseis y os vayais de Erasmus, porque vuestras vidas va a dar un cambio de 360 grados.

Gracias por esta oportunidad tan increíble, ni en sueño hubiera imaginado estos 9 meses.

Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)Almudena Bolorino, Praga (República Checa - Czech Republic)