Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Claudia Martínez (Ljubljana - Eslovenia)

Mi experiencia comenzó el día que marqué Ljubljana como mi destino Erasmus, me lo concedieron y descubrí el país más maravilloso y desconocido de Europa, que me hizo crecer académica y personalmente y terminó por enamorarme.

 

Al igual que tú, que estás leyendo esto, yo también tenía mil y una dudas al saber que mis próximos 9 meses se desenvolverían allí, pero pronto se desvanecieron. Parece un país pequeño, pero tiene infinidad de vida, lugares y actividades diarias que ofrecer.

 

Eslovenia se encuentra en el centro de Europa, por lo que cuenta con una localización perfecta para viajar a precios muy bajos por los países de alrededor, sobre todo los balcánicos, yo tuve la oportunidad de visitar 10. Prácticamente todo el mundo habla inglés, su moneda es el euro y los precios son muy parecidos a los españoles, pero su gran preocupación por los estudiantes hace el nivel de vida mucho más asequible:

 

- Puedes comer menús de estudiantes desde 0€ a 4,37€ en cientos de restaurantes por toda Eslovenia, los cuales incluyen sopa, ensalada, plato principal, bebida y postre (te recomiendo llevar un tupper y aprovechar el resto para la cena, nunca podrás terminártelo).

- Vivir en la residencia de estudiantes cuesta alrededor de 100€ al mes (todas las habitaciones son dobles). En mi caso, viví en piso porque en principio no pude optar a una plaza en la residencia. Más tarde me la ofrecieron, pero yo ya me sentía cómoda viviendo con mis compañeros alemanes y eslovenos.

- Ofrecen tarjetas SIM para estudiantes con precios tales como 4,9€ por 1GB de internet al mes.

- La universidad te facilita todo el material, prácticamente no tendrás que comprar nada para tu formación.

 

En la Facultad de Educación todas las asignaturas para los Erasmus son en inglés y muy prácticas, me sorprendió la manera tan significativa de enseñar, de forma que casi todo lo puedas aplicar a tu futuro como docente. Por ejemplo, tuve una asignatura sobre naturaleza y medio ambiente en la que tuve que cuidar de dos insectos palo durante dos semanas para sentirme en la piel de un niño que tenga que realizar ese tipo de actividades.

 

La vida nocturna es bastante barata, al igual que el transporte. Hay bicicletas repartidas por toda la ciudad que puedes utilizar gratuitamente durante una hora (no conocí a nadie que las utilizara durante más tiempo). Pero si la cerveza y el vino eslovenos te miran sugerentemente durante la noche, es mejor coger un taxi, que con varias personas cuesta céntimos.

 

Pero, sin duda, lo que me haría volver una y otra vez son los paisajes y la hospitalidad eslovena. La amabilidad y la honestidad de los ciudadanos de este país fue una gran sorpresa para mí. Como anécdota, perdí el móvil que me acababan de regalar en un concierto de miles de personas y un chico esloveno fue personalmente a mi casa a devolvérmelo. Siempre te ayudarán incluso sin conocerte.

 

Además, Ljubljana es la actual Capital Verde Europea, no sólo por su conciencia sobre el cuidado del medio ambiente, sino por sus increíbles paisajes, que también podrás disfrutar nevados durante el invierno. Y, por supuesto, no te puedes perder sus lagos más turísticos, Bled y Bohinj.

 

En definitiva, elegir Ljubljana como destino Erasmus fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida y la recomendaría una y otra vez. Conocí y aprendí de un sinfín de culturas y personas de países desde Portugal hasta Australia, mejoré increíblemente mi nivel de inglés, vi lugares que se quedarán grabados en mi mente eternamente y, sobre todo, me hizo muy feliz.

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