Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Eduardo en Bratislava, (Eslovaquia)

Me llamo Eduardo Chacón, soy estudiante de empresariales de la Universidad de Granada en la Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta. El 14 de Septiembre de 2011 aterricé en Eslovaquia, Bratislava con una beca LLP/Erasmus que me ofreció la universidad. Iba acompañado de mi amiga y compañera Cristina, nunca podré olvidarme de ese miedo y los nervios que me recorrían el cuerpo al estar en un país y ciudad totalmente desconocido, y que más tarde se convertiría en una de las mejores experiencias de mi vida o por lo menos, una experiencia inolvidable.

Llegamos a nuestra residencia, Dormitorio ‘Ekonom’, y empezamos a relacionarnos con todos los estudiantes que allí también se alojaban, de diferentes partes de Europa. La gente se acercaba a presentarse y ofrecernos su ayuda, fue donde conocí a nuestra buddy, una estudiante eslovaca que es como una asistente, y que gracias a ella los primeros días fueron muy amenos, ya que me ayudó con todo; el papeleo de inscripción en la residencia, el bono de transporte, nos enseñó la que iba a ser nuestra universidad y parte de la ciudad, que al principio no me gustó, pero le encontré el encanto muy rápido y a día de hoy se echa de menos aquella tierra.

Los días fueron pasando, al principio era todo nuevo y espectacular. Todo el día era plena actividad, el facebook ardía en nuevos contactos y la alegría no te dejaba dormir. El tiempo era muy parecido al de mi ciudad, no hacía mucho calor y se dejaba caer de vez en cuando algún chaparrón. Aunque cuando descubrí el invierno en Bratislava fue toda una sorpresa. El centro de Europa tiene un clima muy seco, y los inviernos son muy fríos. Los días eran muy cortos, amanecía sobre las 5:30, y a las 16:30 ya empezaba a anochecer. Pero esto no ha sido ningún problema a la hora de salir ni viajar. Las becas económicas tardarían en llegar, pero había que celebrar que estaba ahí y que empezaba mi Erasmus.

A las pocas semanas empezaron las clases, que para nada iban a ser lo que nos esperábamos todos, coser y cantar. Yo soy estudiante de empresariales, y estábamos se puede decir, en una de las mejores universidades de economía y empresa del país ‘University of Economics in Bratislava’. Nos dieron a todos un gran recibimiento, y conocimos a la que sería nuestra coordinadora de destino, Katarina Majerska, con la cual solo me había comunicado por email y ya era hora de conocerla en persona. Una señorita muy simpática y muy amable, que nos hizo que todo el follón de papeleo administrativo no fuera tan complicado.

Una de las cosas buena que tiene la universidad es que mantiene una estrecha relación con la residencia, de forma que mis compañeros de clase eran a la vez mis vecinos en los pasillos del dormitorio, y eso más adelante fue de gran ayuda a la hora de estudiar, compartir apuntes y hacer trabajos y exposiciones.

Las clases han sido como todo, y como en todos los centros, siempre hay algunas asignaturas que te resultan interesantes y entretenidas, y otras que no tienes más remedio que cursarlas pero te son de menos interés. Aún así me han servido para aprender la parte del idioma más técnico en la materia que estudio.

Fueron pasando los meses, y ya tenía contacto con mucha gente, nuestro inglés iba acomodándose día tras día en una agradecida fluidez que permitía, entre otras cosas, comunicarnos con estudiantes extranjeros. A parte de la cantidad de fiestas que te organiza la universidad con ese motivo, la convivencia diaria hacia mucho, y cuando ya tienes tu grupo más cercano ya empiezas a planear actividades y viajes por la zona.

Si algo bueno tenía un español viviendo en Bratislava, como otros estudiantes de demás países, eran los bajos precios y costes en todo tipo de artículos y sectores, una cerveza en un bar no costaba más de 1€, el alcohol o hacer la compra era bastante barato, así como el viajar tampoco suponía tener ahorrado una gran cantidad de dinero para poder desplazarte. Y al estar en el centro de Europa, había que conocer todos los países colindantes, Austria, Republica Checa, Hungría y Polonia. Aunque también nos salimos de los límites hasta conocer Alemania, Bruselas, Serbia, Bosnia, Croacia, Eslovenia…A cual mejor y más divertido.

La fiesta no es comparable a las que tengo en España, pero el ambiente Erasmus mola muchísimo. Esas reuniones con gente de todo tipo de ciudades y rincones de Europa son increíbles, ya no era aprender inglés, si no el conocer y el trato con personas y costumbres muy distintas a las que tienes tú en tu país, al igual que también das a conocer las tuyas. Los eslovacos son totalmente distintos, no son personas de muchos amigos ni de muchas palabras, al menos con los extranjeros, claro que como en todo, hay de todo.

En definitiva, la experiencia, las anécdotas, todo lo que he visto y visitado, la gente que he conocido, y en especial vivir algo sabiendo a conciencia que se iba a acabar, hace que vivas el día a día con mucha más ilusión aprovechando cada momento. Por todo ello, animo a todo el mundo a realizar esta experiencia que está al alcance de todos, y no dejar escapar esta oportunidad que te brinda la universidad con su ayuda, y como todos ya sabemos que no es lo mismo contarlo que vivirlo, VIVE TU EXPERIENCIA ERASMUS.

Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)Eduardo, Bratislava (Eslovaquia - Slovakia)