Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Jaime Díaz Nieto (Gdansk - Polonia)

Todo comenzó con la simple idea de cómo puede ser que todo tipo de persona que se haya ido de Erasmus haya venido siempre con un gran experiencia en todos los aspectos a sus espaldas, una forma diferente de ver las cosas, una pensamiento diverso, un manera de ver la vida en perspectiva más amplia. Esa curiosidad o idea que se genera por observación de otros me hizo sentir un gusanillo de querer adentrarme e intentar sentirme como esos Erasmus, que vemos cuando parten y parecen otros cuando vuelven. Solo hizo falta una conversación con mis padres para decidir que podía irme (tenían ellos más ganas de que me fuera que yo).

Entonces comenzó todo, los documentos, las solicitudes para poder optar a una plaza, dónde prefería ir, si querría una cultura más próxima a la mía o una totalmente diversa,… En principio mi elección fue irme a Finlandia pero la noche de antes de entregar los papeles, todos los formularios de la universidad hechos ,y con todo totalmente decidido y preparado, solo una persona puede cambiarte el destino, papeles, ideas, búsquedas de información durante varias semanas, quién si no, una madre. Me preguntó por Polonia, y es cierto que yo realmente no tenía ni idea sobre Polonia me parecía tan ‘’desconocida’’ o que no iba a ser una gran nación para conocer que apenas la consideré, total, ¿por qué no darle una oportunidad? decidí dársela, la busqué y mira por donde que me gustó tanto la ciudad y la universidad a la que debía de ir, que cambié todo y me decidí por Polonia, concretamente Gdansk.

Los meses de espera para saber si me aceptaban o no fueron un poco largos pero definitivamente llegó el esperado día, y sinceramente ese día fue uno de lo más felices y nerviosos de toda mi vida, es una mezcla de que no sabes bien que está sucediendo que de una pequeña curiosidad que entra por tu mente estas a punto de conseguir algo que solo veías y observabas a otras personas poder realizarlo. Todo iba bien, un poco pesado pero bien, muchos documentos para tu universidad y para la de tu destino, credenciales, convalidaciones, permisos y demás. Pero todo compensaba por lo que estaba por venir. Trabajé durante el verano porque no quería perderme nada y poder exprimir al máximo esta experiencia, sabía que la moneda era barata (Zloty: 1€= 4,30zl) pero aun así prefería tener un pequeño colchón por lo que pudiese pasar.

Y por fin llegó, mi ansiado día 29 de Septiembre de 2015, después de dos semanas haciendo las maletas para que entrase todo porque claro está en Polonia hace frío, mucho frío para los que estamos acostumbrados a ir a la playa incluso en noviembre. Mis padres me llevaron a Málaga, tenía que coger el avión a las 6 de la mañana pero como podéis imaginar los nervios son demasiado grandes como para poder conciliar bien el sueño y más sabiendo que debes de estar en el aeropuerto a las 4. El viaje fue muy largo, debido a que no había un vuelo directo a Gdansk desde Málaga por lo que tuve que hacer escala en Noruega donde tuve que esperar 8 horas para volver a coger de nuevo el avión, ahí realmente para mi empezó una pequeña parte de mi Erasmus, fue como una prueba previa, un sitio no excesivamente grande con personas de todas las nacionalidades hablando un idioma internacional para comunicarse .Y por fin llegué a Gdansk, después de tantísimas horas de viaje, aterricé alrededor de las doce de la noche y esperándome la mejor mentora que me pudo tocar para los primeros días y después de ayudarme durante varias semanas antes de coger el avión para contarme todo sobre Polonia. Fue una anécdota el momento de presentación porque me recogió con su madre, la cual no hablaba inglés, con la cena y una pequeña botella de vodka, la verdad que lo agradecí mucho. Me llevaron a mi residencia (número 7, es la mejor que hay para los que vayan a estudiar económicas, porque está justo pegada a la facultad y además está buenas condiciones y solamente debes de pagar alrededor de 100 euros al mes), lo cual fue un caos, las recepcionistas no hablaban inglés y como llegué días antes de lo normal me estuvieron mandándo de una habitación a otra durante 2 horas hasta encontrar una libre, si no fuese por mi mentora que me traducía, me pudiera haber quedado en el pasillo. Después de todo conseguí dormir en una habitación con un ucraniano y como vecinos dos polacos, al principio resulta muy extraño llegar después de un viaje tan largo, después de todo lo que has esperado hasta llegar a una cama y encontrarte tres extraños de países totalmente diferentes observándote que estás haciendo. No pude recibir mejor bienvenida que cuando fui a la baño me estaban esperando con un chupito de vodka diciéndome ‘’Welcome to Poland’’, ni planeándolo hubiera habido mejor bienvenida que aquella, finalmente se convirtieron en mis mejores anfitriones y amigos.

Las habitaciones de la residencia están divididas por ‘’apartamentos’ en la cual hay dos habitaciones de dos personas, una pequeña parte con una nevera y un mueble para guardar tus cosas de la cocina, y un baño, claramente todo eso compartido. Las cocinas están en otra habitación a parte que se comparte con las personas que viven en tu zona de la residencia, por ejemplo, si vivo en la primera planta en el pasillo de la derecha pues hay una cocina allí que les corresponde a esa parte de la planta.

Durante los siguientes días es un no parar, me llevaron a mi habitación final que sería en la que tendría que vivir durante los próximos 9 meses con mi verdadero compañero Nicola, un italiano y dos vecinos, uno chino y otro ruso, vaya lo que se llama inmersión internacional. A mi compañero le encantaba lo español (también tengo que decir que a casi toda persona de allí le encantaba) y que entendía bastante español y hablaba muy inglés (si no es por él no hubiese podido hacer la mitad de las cosas) como podréis imaginar se convertirían en unas de las personas más importantes de todo mi Erasmus y no tendría palabras por darle las gracias por lo que me ha ayudado y hemos compartido. Durante esos días nos íbamos conociendo todos en los eventos que realizaba la ESN (un grupo de personas de la universidad de destino que se encarga de acoger a los Erasmus y organizarles, eventos, fiestas, viajes, de todo, en mi caso puedo decir que eran fantásticos y lo daban todo por nosotros. Ellos se ponen en contacto con vosotros vía e-mail pero de todas formas buscarlos por Facebook), en la universidad, en las residencias, en todos los sitios, al fin y al cabo estamos todos en la misma situación, es decir, totalmente perdidos pero ayudándonos los unos a los otros, era todo como una gran familia. Yo estuve continuamente con gente que no era de España, concretamente era el único español en mi grupo de amigos, bueno más específicamente éramos cada uno de un país, de Italia, Alemania, Rumanía, Francia, Polonia, Ucrania, España, América, Corea del Sur, Grecia, Bulgaria, Portugal, Azerbaiyán, Turquía, Eslovaquia, China, Rusia,… el consejo que doy es que habéis vivido muchos años con españoles, no significa que los excluyáis, pero ya que tenéis esta oportunidad yo os animo a que conviváis, que experimentéis que deis un paso al frente e integraos con gente de otros sitios, yo os puedo decir que al principio puede resultar extraño porque tenéis diferentes formas de vivir pero luego es muy bonito como siendo así todos os acopláis de tal manera que os conectáis perfectamente.

Los primeros días de clases estuve más nervioso de lo normal, no conseguía entender todas las clases, y eso esa era algo que no me terminaba de relajar, pero poco a poco te vas enterando, poco a poco vas entendiendo todo y tu nivel de comunicación va en aumento hasta llegar a un punto que vas solo sin problemas, sin tener que depender un poco de la gente ya sea por vergüenza o porque no confías del todo en que te vayan a entender. Los polacos jóvenes todos hablan muy bien inglés, pero la mayoría de las personas mayores solo hablan polaco pero vaya que al final te irás enterando de palabras sueltas y podrás defenderte con las palabras claves, no pienses que vayas a aprender polaco porque es muy difícil pero harás lo suficiente para defenderte en algunas situaciones. Allí obviamente la presencia te la exigen y una actividad participativa en las clases, se aprende mucho y ya no solo de las clases en sí en las que estás formando parte sino de todos los puntos de vista que hay de las personas de otras nacionalidades para una misma pregunta. Son generalmente muy a menas, muy productivas y se aprende mucho tanto del profesor como de tus propios compañeros.

Allí para comprar el más barato y económico se llama Biedronka, está por todas partes y todo el mundo va a allí a hacer la compra. Hay otros dos que se llaman, Alma que es el de mejor calidad pero es el más caro, y el otro Auchan (es la marca blanca de Alcampo) que está en Gdynia pero a veces compensa ir porque si buscas paquetes de 5 kg de macarrones lo vas a encontrar allí, está situado en un centro comercial llamado Riviera, es casi tan económico como Biedronka. En el edificio de Alma de Sopot podrás encontrar en la planta de arriba una tienda en la que venden todo lo indispensable para la vida diaria como cubiertos, ollas, sartenes, vasos y demás complementos para la cocina, habitación y tu baño.

La ciudad de Gdansk es preciosa pero no sólo esta Gdansk, esa región es llamada Trojmiasto la cual está dividida en Gdansk, la ciudad principal, Sopot la cual es donde vivirás si eliges la residencia número 7 y donde está la facultad y toda la zona de animación (fiestas), y la última y la que está en construcción porque es nueva que es Gdynia. Os recomiendo ir a sitios como el casco antiguo de Gdansk (old town), el muelle de Sopot, el parque de Oliwa (parada de tren que llama allí SKM, ‘’Oliwa’’), la península de Hell, el mirador de Sopot que está detrás de la residencia, la Ópera que está en la misma localización que el mirador, el parque de los pájaros (lo llamo así porque no sé cómo se llama). Por Polonia se debe de ir a los sitios principales como Wroclaw, Poznan, Varsovia, Cracovia (mi ciudad polaca favorita con diferencia), Torun, el Castillo de Malbork, Stutthof (fui porque es la ciudad donde se hizo el primer campo de concentración nazi fuera de Alemania).

Os recomiendo también, porque es lo que hice, que fue apuntarme sobre todo el primer cuatrimestre a los viajes de la ESN de allí, porque irremediablemente sabes que tienes que viajar y desde allí los vuelos son muy baratos pero si encima puedes compartir esa experiencia con tus compañeros Erasmus es mucho mejor, y muchísimo más divertido. Yo con esta organización fui a Letonia, Lituania y Varsovia, y tengo que decir que fueron muy buenas experiencias y te lo pasas genial.

Durante todo este año, sobre mi experiencia tengo que decir que se exprime al máximo, se vive al máximo, tanto académicamente como personalmente, tengo que decir que ha sido un año muy muy intenso en los que cada día aprendes algo nuevo, hay algo distinto en el que siempre hay algo que hacer y sobre todo algo que compartir con alguien. Está oportunidad si la tenéis cogerla, tendréis miedo y lo vais a tener, porque yo lo tuve los primeros días, cuando lleguéis allí porque es normal somos personas y nos alertamos cuando nos enfrentamos a algo desconocido pero ese miedo se convertirá en adrenalina, en ganas de hacer cosas, en vivir, y os daréis cuenta de lo que os estoy diciendo. Cuando menos os lo esperéis, estaréis completamente adaptados allí, y lo que os parecía antes algo fuera de lugar, definitivamente se os convertirá incluso en algo rutinario. Yo me llevo una gran experiencia, unos grandes amigos por toda Europa, una perspectiva del mundo mucho más pequeño porque estamos realmente muy conectados pero no nos damos cuenta hasta que lo vivimos en nuestras propias carnes. No es que las personas se vayan de Erasmus y cuando vuelven parecen otras personas, son las mismas personas pero ven un mundo de diferente manera, porque han roto esa rutina diaria y esa forma de pensar única que se tenía sobre el mundo, puedo decir después de todo que me siento dentro de un lugar llamado Mundo y que no es tan grande como parece, es muy chico y hay que vivirlo. Y por último darle gracias a Polonia por todo, desde el primer día que llegué hasta el último, gracias por la educación de los polacos, por la hospitalidad, por la naturaleza tan bonita que tienen, por su sencillez, por su vodka, por su simpatía y sobre todo por hacerme pasar hasta hora el mejor año de mi vida. Espero que os sirva este resumen de mi Erasmus como ayuda a elegir no solo este destino si no a los que tenéis cierto miedo de salir de vuestra zona de confort, saliros y veréis el cambio que notáis.

Un saludo y espero que vayáis a donde vayáis el destino que elijáis siempre será vuestro, guardarlo, consérvalo, compartirlo y disfrutarlo como si hubieseis nacido allí.

Dzi?kuj? bardzo (Muchas gracias)

Jaime Díaz Nieto

Alumno de la Universidad de Granada en Campus de Ceuta en la Facultad de Educación, tecnología y económicas. Erasmus en la Universidad de Gdansk (Polonia) en la facultad de económicas de Sopot (Gdansk)

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