Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Jesús Tellez - Bratislava (Eslovaquia) - Curso 2012/2013

Hola gente, aquí os comento mi historia vivida durante 9 meses la cual empieza un 12 de septiembre de 2012.

 Un día antes comencé mi viaje rumbo a Málaga puesto que cogía el avión a las 6 de la mañana, tras tomar el avión y aterrizar en el aeropuerto de Bratislava, me encuentro en una de las situaciones más complicadas y surrealistas, llevaba conmigo tres maletas de equipaje a las 10 de la mañana con 30 grados al sol, sin teléfono para llamar y un nivel cuanto menos bajo de inglés. Tras 15 minutos de espera pensando en que alguien me recogería, tome un taxi que me llevo a la residencia, una vez allí rellene los papeles del alojamiento algo difíciles puesto que estaban escritos en eslovaco y a continuación  pague el recibo en efectivo.  Una vez en el ascensor camino de mi habitación coincido con el primer compañero llamado William de Francia, quien me dijo que había dos españoles más en la habitación de al lado suya. Tras conocer a todos ellos, pase por mi habitación doble que finalmente viviría solo, y compartía baño y váter con otra habitación doble más, tenía buen aspecto con su escritorio y silla, dos buenas armarios y una cama normalita pero se podía dormir; además tenía balcón. Tras pasar mi momento de más estrés y agobio, nos reunimos un total de tres españoles, una española, un italiano, un francés, y una turca, una ucraniana y una alemana; y nos dirigimos hacia la universidad para solicitar los diversos carnets necesarios para residir allí durante nueve meses, tales como el de la cantina, el de buses y el de la ESN una asociación de alumnos que buscan mejoras o simplemente prestar ayuda al resto de estudiantes. Tras un día duro muy duro terminamos  saliendo para conocer la noche eslovaca.

Concluido este primer día y hasta el 24 de septiembre que comenzaban las clases, trascurrieron en su mayoría conociendo a los nuevos estudiantes, y sobre todo acomodándonos a la nueva residencia, universidad y ciudad (tanto de día como de noche).

El día 24, comenzó el welcome day, es decir, nuestro día de presentación, en el cual; conocimos al director de la universidad, la coordinadora de relaciones internacionales, a diversos cargos importantes de la universidad y así como la ESN.

Estas primeras semanas, fueron para asimilarnos a los nuevos horarios de clases puestos que las clases empezaban a las 07:30 lo que implicaba levantarte aún más temprano, así como conocer los nuevos compañeros, profesores y adaptarnos a las clases en un idioma diferente.

Cambiando de tema, empezaron las primeras fiestas, la primeras kitchen parties y en definitiva los grandes momentos de esta vivencia espectacular. También, empezaron los primeros viajes juntos, puesto que Bratislava como ciudad no es tan espectacular como las grandes capitales europeas pero cuenta con unas comunicaciones ferroviarias bastante buenas.

Después de haber introducido como fueron mis inicios, voy a comentaros como fueron mis viajes que con ello haremos un gran avance en el tiempo y con situaciones y vivencias totalmente distintas.

El primero de ellos se produjo a Budapest, capital de Hungría, situada a unos 300 km de Bratislava cuya moneda es el Florin. Este viaje se produjo con mayoría de españoles puesto que todavía no me manejaba con el idioma, nos alojamos en casa de unos amigos y fueron tres días espectaculares que como en los otros que contare fueron totalmente aprovechados tanto de día como de noche, que dormir ya se dormiría al llegar.

Dos semanas después, llego el segundo viaje, este fue a Praga, capital de la Republica Checa. Esta vez fue más internacional puesto que ya andaba algo mejor y la gente le interesaba más este viaje. La moneda es la Korona y como ciudad espectacular. Y el slogan de cada viaje fue el no dormir.

Otras dos semanas después, llego e tercero, este fue a Kracovia; en el que todos teníamos muchísimas expectativas y en el que por supuesto no defraudo. Fueron 5 días apasionantes y conociendo el campo de concentración como colofón. La moneda es Sloti y como repito el slogan fue el no dormir.

Para orientarnos en fechas, estamos una vez culminado este viaje a mediados de noviembre y me quedaba un mes aquí para bajar a celebrar las navidades.

Con la tónica de siempre, pasaron dos semanas e hicimos el último viaje del año, esta vez fue Viena y en sesión doble. La primera fue un fin de semana con dos españoles más y la segunda a una fiesta que había en un Palacio pero que aprovechamos todo el día allí. La moneda es el euro y es la capital de Austria sin duda una ciudad top en Europa. Como siempre el slogan fue el no dormir.

Entramos en Diciembre, tocaron los exámenes y par de exámenes a full que salieron exitosas. Luego hay un pequeño paréntesis hasta mediados de enero tras pasar unas buenas vacaciones con la familia.

A la vuelta fueron tres semanas en las que tuve unos últimos exámenes que salieron bien, además de una salida a Viena y días de vacaciones bien aprovechados con un amigo que se iba en el primer semestre hasta el comienzo del segundo semestre.

Tras la despedida de grandes amigos del primer semestre, comenzamos la segunda con una gran sorpresa. A mediados del mes cuando llegan los nuevos estudiantes me encuentro con una sorpresa, y es que tengo compañero de habitación  durante el primer semestre había vivido solo. Fue una adaptación fácil puesto que el chico era muy majo y yo quería tener uno para poder mejorar mi nivel de inglés.

Entre mediados de febrero hasta mediados de marzo, no hubo grandes novedades pero si paso bastante rápido puesto que con la llegada de los nuevos estudiantes (más de la mitad se habían ido) se promovieron nuevas actividades, fiestas y también tuve que terminar el acuerdo académico del primer semestre. Aunque por supuesto fue un gran mes por la llegada de tres de mis amigos desde España, viaje de cinco días en el que vimos Bratislava, Budapest y Viena, y por supuesto no se durmió. También destacar que en este viaje me acompaño un amigo de la residencia pero que ahora es como si lo conociese desde pequeño.

Después del citado mes, me bajo un par de semanas a España puesto que no volvería a bajar hasta casi finales de Junio y quería ver a la familia además de resolver diversos papeleos con la Universidad.

A mi vuelta, nos metemos en pleno Abril, el tiempo pasa volando y parece que llega el buen tiempo. Hubo que ponerse manos a la obra y organizarse dos buenos viajes para aprovechar el tiempo con el mismo compañero de viaje (el mencionado antes).

El primero de ellos se produjo a principios de Abril, con destino Berlín, un largo camino en bus pero que sin duda mereció la pena. Es la capital de Alemania con grandes ofertas sociales, económicas y de ocio pero en mi opinión no representa la gran potencia que es Alemania. Por supuesto repetimos el slogan de los viajes.

El segundo de ellos, tiene lugar a un país en situación parecida a la de España pero que su capital no deja indiferente a nadie, hablo de Roma capital de Italia, para la cual gastamos dos pares de zapatos para poder recorrerla, y aun así también cumplimos de noche.

Tras estas cuatro semanas entre viajes, nos plantamos en mayo, época de exámenes que finalmente fue superada con éxito. Las dos próximas de mayo fueron para arreglar el papeleo del fin de Erasmus además de la despedida de gente.

Una vez en junio, comienza lo que fueron una semana de puro espectáculo en el que la faceta de turista y perro-flauta la dejamos de la lado, y sacamos nuestro lado más nocturno para despedir esta aventura a lo grande. El destino elegido fue Ayia Napa, conocida como al pequeña Ibiza situada en Chipre. Sobran palabras para decir como pero mayor colofón, a la llegada a Budapest y solo para valientes estaba la fiesta de las aguas termales, las cuales se producen cada tres meses y aunque no todos aguantaros, unos pocos y yo quisimos despedirnos con buen sabor. Solo se puede decir que el viaje fue enorme pero la gente lo era aún más. Fuimos ocho españoles, cuatro italianos y un francés.

A mi vuelta a Bratislava a eso de las 11:00 del 9 de junio, valore mi última salida como un poco atrevida puesto que 12 horas después tenía que tomar mi vuelo de vuelta a España y tenía que preparar equipaje, recogida de habitación, check in del vuelo, despedida de la residencia,.. Con un poco de sacrificio y sin dormir hasta la llegada a España se pudo conseguir. Mi sensación es que he aprovechado hasta el último suspiro esta gran oportunidad y que te abres más caminos en tu vida.

Para finalizar, comentar que aparte de universidad, viajes, fiestas,.. Hemos visitado el zoo, exposiciones sobre el cuerpo humano, museos, partidos de hockey en directo y un sin fin de actividades que quedaran para el recuerdo.

Jesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellezJesús tellez