Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Jose Carlos en Coimbra (Portugal) - Curso 2012/2013

Hola, mi nombre es José Carlos Montes Galán estudiante de la Facultad de Humanidades de Ceuta, y en estos momentos estoy cursando el Grado en Educación Primaria.

A continuación os hablaré de lo que ha sido mi experiencia Erasmus en Portugal concretamente en la ciudad de Coímbra.

 

Comenzaré a hablar de cuales fueron mis motivaciones a la hora de escoger la beca Erasmus.

Ya la conocía de varios años atrás, porque anteriormente estudié la diplomatura de educación física y compañeros míos de titulación realizaron una estancia Erasmus en otro país, con un resultado muy positivo, tanto en lo personal como en lo académico, pero nunca me decidí a pedir una beca Erasmus.

Y por casualidades de la vida cuando me encontraba realizando un curso de libre configuración en la facultad por los meses de mayo del año pasado (2012), tuve la suerte en un intervalo del mismo curso, tomar un café en la cafetería de la facultad con ``Juanmi´´ nuestro coordinador y profesor de la facultad, sobre la beca Erasmus y sobre un plazo extraordinario en la cual se ofertaban plazas de movilidad para cursar estudios en otro país para el año siguiente. Era algo que no entraba en mis planes, pero me vendió tan bien la moto jejeje, que tras una semana de reflexionar y comentárselo a mi familia me decidí por echarla.

En los primeros meses estuve un poco indeciso porque eran nueve meses en los que tenía que estar en otro país, pero bueno, con el tiempo esa idea fue cambiando y me di cuenta de que era una oportunidad que no debía escapar y más ahora en estos tiempos de crisis, que quien sabe si algún día tendremos que buscar trabajo en el extranjero.

 

Camino a Coímbra

En primer lugar como viajero lo primero que hice fue buscar la ubicación de Coímbra en un mapa, ya que iba a realizar el viaje en mi coche, también una experiencia nueva en mi vida la de realizar un viaje a otro país que no conocía. Días antes de marchar me preparé un pequeño mapa antes de partir, por las carreteras donde debía pasar para llegar a la ciudad (como a la antigua usanza), fue un recorrido de unas ocho horas más o menos, creía que no llegaba, en serio, porque las señalizaciones de la ciudad de Coímbra no aparecían hasta estar a unos sesenta kilómetros de ella, al fin al cabo lo importante era llegar y yo llegué.

No tuve ningún problema en parar y preguntar a personas que había por las ciudades por las que iba pasando, ya que la educación y la amabilidad que me encontré fueron espectaculares en cada una de las personas que me iba encontrando por el camino (Elvas, Portoalegre, Abrantes, Tomar, Condeixa, y muchas más ciudades).

El único problema que tuve fue el elevado coste de la gasolina estaba a 1,65 euro el litro, por lo que antes de entrar a Portugal eche gasolina en Badajoz.

 

Alojamiento

Una cosa que no tenéis que hacer antes de ir a otro país a cursar estudios, es irse y no tener casa, residencia u otro tipo de alojamiento, porque os podéis ver en la misma calle sin encontrar donde dormir.

Yo tuve la suerte que cuando llegue encontré un albergue donde dormir, pero realmente estaba bastante preocupado porque en los días siguientes tenía que encontrar fuera como fuera una casa donde poder dejar el equipaje, ordenador, coche, etc. y no conocía a ninguna persona que me pudiese ayudar.

Rápidamente al siguiente día muy temprano me puse manos a la obra, una pequeña maleta colgada a las espaldas, ropa de deporte, y a dar vueltas por la ciudad preguntando a la gente donde podía encontrar una casa para alojarme, fue duro porque me comunicaba a duras penas, con un nivel bajo de portugués, pero después de tanto buscar, tuve recompensa ya que encontré una asociación llamada ESN ERASMUS COIMBRA, y ellos rápidamente me buscaron una habitación, por unos 200 euros, también me facilitaron una tarjeta SIM portuguesa totalmente gratis, para poder comunicarme con el resto de estudiantes ERASMUS, algo impresionante.

Allí pase el primer semestre, no era un lujo pero no me podía quejar. A lo largo del primer semestre fui conociendo a personas portuguesas, y mi nivel de portugués mejoro bastante, por lo que me fui enterando de habitaciones libres en la ciudad y a finales del primer semestre  me enteré de una habitación mejor (nueva) por unos 165 euros, y es ahí donde pasé el resto de mi estancia ERASMUS.

En la casa éramos diez personas de diferentes países, fue algo impresionante, como dos españoles, tres italianos, dos portugueses, dos brasileños y un eslovaco, nos podíamos llevar también, una gran familia con diferentes idiomas y diferentes culturas.

 

*Recomendación: ir un mes antes, o contactar por internet sobre el alojamiento en la ciudad donde vais a ir, no vayáis sin tener alojamiento, lo podéis pasar bastante mal, agobiaros y pensar en volver a vuestra ciudad.

 

Vida en Coímbra

La vida en Coímbra no es muy diferente a la que podemos tener en España, los precios son muy similares, no existe tanta diferencia.

En cuanto a la hora de comer, si existía una diferencia considerable, porque la ciudad está llena de comedores sociales por todas partes, con un precio de 2,40 euros por menú (sopa, un plato diferente cada día, pan, agua y postre) algo que realmente facilita la vida del estudiante en Coímbra.

La ciudad está pensada para los estudiantes, existen muchas ofertas para todo, práctica de deportes, gimnasios, transporte público, etc.

También existen muchas oficinas de información para turistas, y siempre te reciben con amabilidad y te ofrecen todo lo que tengan en su mano, mapas, folletos, etc.

La gente es espectacular, si hay algo con lo que me quedo de esta ciudad aparte de ser preciosa, es de la educación que tienen sus habitantes, algo ejemplar.

Es una ciudad tranquila, por la que puedes pasear sin ningún problema, tanto de día como de noche. Es moderna pero a la vez antigua, ya que tiene cantidad de monumentos históricos (acueductos, murallas, universidades, etc.)

 

Universidad

No me puedo quejar de la universidad porque parecía que estaba en Ceuta, en cuanto a dimensiones es más o menos parecida. Los estudiantes se portaron genial conmigo, tanto los que estaban conmigo en aulas como los que no. En ningún momento me sentí marginado ni mucho menos, me sentía como en casa, como uno más, contaban conmigo para todo.

Las clases eran en portugués, pero los profesores se tomaban la molestia de preguntarme siempre si entendía todo lo que ellos iban diciendo, se portaron muy bien. Los exámenes como las aulas eran en portugués, menos mal que todo el día estaba rodeado de gente portuguesa por lo que tenía que hablar en portugués, y pude aprender rápido. 

En cuanto a los trámites es importante que domines bien el programa de estudios que se cursa en la universidad por si luego coinciden las asignaturas y tienes que cambiarlas allí. En cuanto a la oficina de relaciones internacionales de la facultad de Coímbra, son espectaculares y te ayudan en cualquier momento a resolver cualquier problema, pero ya sabes tienes que hablar portugués.

Una cosa bastante positiva que vi aquí en Coímbra, es la cantidad de presentaciones que tuve que hacer delante de mis compañeros/as, me ayudó bastante a dominar el portugués y adquirir una mayor confianza conmigo mismo.

En líneas generales he obtenido calificaciones bastante buenas, a pesar de no ser fácil para mí ya que estaba todo en un lenguaje que desconocía pero que con el tiempo fui dominando.

 

Tradición

Es una ciudad que guarda mucha tradición universitaria, ya todos los estudiantes van vestidos con uniforme negro, con capa, camisa blanca, corbata, etc. Hay dos grandes fiestas: la latada a principio de año en la que todos los alumnos novatos van con latas atadas a sus zapatos, cuello, cintura, algo espectacular para la vista, la cantidad de estudiantes que se ven. Y otra que es la queima das fitas al final de curso, que es donde el novato o ``caloiro´´ deja de serlo ya, para convertirse en alumno de segundo curso, se tiran al rio, van cantando, fiestas, carrozas llenas de cerveza, ``buahhh´´ un espectáculo.

También existen muchos bares donde puedes escuchar fado, algo muy bonito que no puedes ver antes de irte de Coímbra.

 

Lo mejor

Lo mejor sin duda alguna es la cantidad de amigos que he hecho en mi estancia Erasmus, de infinitud de países (España, Italia, Portugal, Francia, Brasil, Eslovaquia, Letonia, Bélgica, Alemania, República Checa, Holanda, Estados Unidos, Austria, Turquía).

Y también tener la oportunidad y la suerte de conocer otras culturas, otras formas de trabajar y sobre todo de convivir con personas de otros países. 

Jose CarlosJose CarlosJose Carlos