Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Leire (Bratislava - Eslovaquia)

Antes de empezar a contar mi experiencia erasmus, me gustaría presentaros Bratislava.

Bratislava es la capital de Eslovaquia y también la ciudad más grande de esta región. Tiene unos 460.000 habitantes y está situada a orillas del gran río Danubio. Tiene una superficie de 369 km2.

Las temperaturas en invierno tienen una media sobre los -2ºC, pudiendo llegar hasta los -20ºC. En verano las temperaturas oscilan entre los 20ºC y los 30º, siendo los meses entre Mayo y Agosto los más calurosos del año.

En invierno el sol sale a las 07:00 h y anoche sobre las 15:30 – 16:00 h mientras que en verano amanece sobre las 05:00 h y anochece sobre las 21.00 h.

La zona horaria es GTM +1, por lo tanto, mantiene el mismo horario que España y la moneda que usan también es el euro, como nosotros.

Económicamente, Bratislava es muy similar a Ceuta, no se nota un gran cambio de precios de un sitio a otro (donde verdaderamente se nota es en la cerveza, ½ L por 1 € más o menos).

No hace falta decir que todos sentimos miedo la primera vez que se nos pasa por la cabeza el irnos de Erasmus, el echar los primeros papeles para solicitar varios destinos, la primera vez que nos mandan un correo con el destino que nos han asignado… el decirles a tus padres que te quieres ir y que te vas; y, realmente, hasta que no sacas los billetes y estás preparando las maletas, parece que ese momento no va a llegar nunca… hasta que el año se pasa más rápido de lo que puedes imaginar… Pues os cuento como fuera mi experiencia Erasmus, que estoy segura que ha sido distinta a la del resto de alumnos que algún día decidieron irse, pues, yo me fui con mi novio, después de 4 años juntos decidimos también irnos juntos de Erasmus.

Todo el mundo nos decía que estábamos locos, que cómo íbamos a irnos de erasmus los dos juntos, que no íbamos a disfrutar, que no sabíamos dónde nos metíamos, pues bien… os puedo asegurar que ha sido la mejor experiencia de mi vida.                                                                                

Cogimos el vuelo para Bratislava desde Madrid y, realmente, ahí empezaba la aventura. Después de meses y meses preparando papeles y más papeles sobre las asignaturas y la residencia, tarjetas sanitarias, comprando ropa para el frío que íbamos a pasar, preparando maletas… por fin llegó el día y pusimos rumbo a Bratislava.

Las primeras semanas fueron las más duras, teníamos que rellenar muchos papeles, mandarlos desde allí a nuestra universidad, hablar con la coordinadora de Bratislava para terminar todo el papeleo… a eso teníamos que sumarle acostumbrarnos a “llevar una casa hacia delante”.

Nosotros estudiamos en la univerzita ekonomická bratislave(EUBA). Respecto a la universidad, a los estudios, a laasistencia a clases… es un mito eso de que de Erasmus te regalan las asignaturas, al menos en nuestro caso, pues, hemos trabajado duro cada una de las asignaturas que hemos tenido. Los profesores, es como en todos los sitios, algunos te ayudan más y otros te ayudan menos, peor es imprescindible manejarse y desenvolverse en el inglés ya que el eslovaco es un idioma MUY difícil de aprender.

Lo que es el centro de Bratislava, por donde nos movemos los Erasmus, es un sitio pequeñito que conforme van pasando los meses puede hacerte repetitivo después de viajar a ciudades tan grandes como Cracovia, Budapest… pero tiene todo lo necesario e imprescindible para vivir durante 9 meses. Tiene varios muy buenos sitios para comer, tiene grandes centros comerciales, tiene muchos sitios para salir de fiesta… y varios sitios para visitar que cuentan con una bonita y larga historia que siempre está bien que te la cuenten para que no se te escape ningún detalle.

Una de las ventajas que más destacaría de Bratislava es la posición en la que se encuentra, la facilidad para viajar que posee, pues al estar en el centro de entre muchos países, económicamente no era caro viajar.

Aquí os dejo un resumen de los principales viajes que hicimos:

Viajar a Viena eran unos 50 minutos en autocar, por unos 5€ ida y vuelta. Viena es una ciudad preciosa a la que tuvimos que ir 4 o 5 veces y cada vez, descubríamos sitios nuevos y mejores que los anteriores. Económicamente Viena es una de las ciudades más caras entre todas las que hemos estado; la riqueza de la ciudad se nota solamente bajar del autocar.

Viajar a Praga fueron unas 4 horas en autocar. Praga es una ciudad encantadora, con muchas historias que contar…

Ir a Budapest fueron unas 2 horas y media en tren. Con el ISIC CARD eran unos 15 euros ida y vuelta, muy asequible también. Budapest realmente es increíble, los castillos, el bastión de los pescadores, los pubs ruinas (edificios en muy mal estado donde se ha puesto de moda abrir un bar/pub, y donde en general suele haber muchas salas, habitaciones o escondrijos con mesas y sillas reutilizadas, viejas y diferentes entre sí, muebles y objetos vintage y retro, incluso nos encontramos una bañera y un tobogán que hacían de asientos en el pub y, así como, objetos de decoración que van desde bicicletas, ruedas de coches, carritos de bebés… y todo lo que podáis imaginar (o no).

El viaje a Cracovia fue un poco más lioso pues tuvimos que coger autocar y tren y eran muy difícil de enlazar, fue un poco más caro, pero para mí, la mejor ciudad de todos los sitios que visitamos. Nos encantó Cracovia, nos encantó su gente, nos encantaron todas las historias que nos contaron, la visita a Auschwitz… eso sí, pasamos muchísimo frío.

A Alemania fuimos dos veces, Alemania – Berlín en avión por unos 30 € ida y vuelta y después autocar hacia donde queríamos movernos.

También visitamos algunas ciudades dentro de Eslovaquia que estaban muy cerquita en autocar y que también fueron muy bonitas para pasar el día y conocer sitios nuevos.

Algo esencial en TODAS las ciudades que hemos visitado era hacer MINIMO un TOUR EN ESPAÑOL en el que nos enseñaban los sitios y los rincones más emblemáticos y con más historia de la ciudad. Aquí también conocíamos a mucha gente de España que estaban de vacaciones o de erasmus en otros países.

Así que, si por mí fuese, volvería a vivir esta experiencia una y mil veces más y, volvería a irme con mi novio una y mil veces más de Erasmus si pudiese, porque ha sido una experiencia inolvidable, ha sido el gran año de mi vida y he vivido cosas que jamás pensé vivir.

“Hazlo y si tienes miedo, hazlo con miedo” ¡¡ADELANTE!! Es una experiencia única de la que jamás te arrepentirás. 

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