Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Manuel Fernández (Ljubljana - Eslovenia)

Para dar comienzo a mi experiencia Erasmus en Ljubljana, capital de Eslovenia, decir primero de todo que antes de ser aceptado como nuevo alumno Erasmus en Ljubljana, no tenía ni la menor idea de dónde ubicarla, solo ideas como que es país del Este de Europa y suponía que tenía que ser relativamente barato. Cosa que después de lanzar esas dos ideas solo acerté que estaba en el Este, porque lo de barato….bueno, depende de qué cosas!

Mis primeros contactos con la ciudad fueron días de lluvias y mucho frio y pensé para mí, "¡chiquillo, veremos a ver dónde me he metido yo!". Pero días tras días y con el encanto que tiene esa ciudad y país te acabas acostumbrando e incluso a añorarlo.

Los dos primeros meses se me hicieron bastante duros por el hecho de que no pude optar a residencia universitaria, ya que estaban todas completas y con listas de espera que se hacían interminables, pero pasado esos dos meses y con toda la pena del mundo por dejar atrás mis compañeros de piso, los cuales eran super enrollados, me mude a la residencia estudiante.

En la residencia de estudiantes se compartía habitación con un chico y en la habitación de al lado podía ser chico – chico o chica – chica (eran como mini apartamentos con su propia cocina y baño, pero no todas las residencias eran iguales).

Lo mejor de todo es que todas las residencias estaban ubicadas de tal manera que era un campus enorme con pistas de volley ball, varios gym, pistas de tenis, baloncesto, futbol…sólo para nosotros.

Ljubljana, tras a ver vivido en varias ciudades de distintos países como (Bristol, Edimburgo, Sicilia) además de ver visitado muchas otras, en mi opinión, doy por hecho que aquel que conozca tanto la ciudad como el país pensará lo mismo que yo, es una ciudad que lo tiene todo y cuando digo todo, es todo bonito, para el estudiante tiene bonos de comidas con descuentos en el 80% 90% de los restaurantes (descuentos como ir a comer a restaurantes que en España me lo pensaría habiendo otros más baratos por 4.70€ como máximo o pizzas enteras GRATIS, podría decir que eso es lo que mas mas mas ECHO DE MENOS, el “Studenski bonus”.

Por otro lado decir que gracias a esta experiencia he podido mejorar mi nivel de inglés mucho más de lo que esperaba y que gracias a mi estancia allí, a día de hoy vivo y trabajo en Edimburgo pudiéndome comunicar mucho mejor que antes de irme a Ljubljana.

La obligación de levantarme todos los días con un Polaco, súper buenísima gente, y tener que hablar con él en ingles ha hecho que avance con el idioma.

En cuanto a las facultades, para mí son una maravilla, hicimos actividades súper creativas y súper bien adaptadas para el alumno Erasmus. En cuanto a la facultad de Trabajo Social, quiero hacer especial mención porque una de las asignaturas era conocer a fondo cada una de las Organizaciones que había en Ljubljana y la posibilidad de hacer prácticas o participar voluntariamente en la que quisiéramos.

En mi caso hice prácticas con una organización la cual trata con personas refugiadas tanto en las fronteras como en los asilos que ofrece el país.

Una vez finalizada las prácticas y a petición de la organización seguí trabajando con ellos y a día de hoy y como graduado en Trabajo Social y futuro graduado en Educación Social, puedo decir que el ofrecerme asistir a las fronteras en una de las más trágicas situaciones de las últimas décadas. Me ha hecho reflexionar sobre muchos temas, además de crecer personal y profesionalmente.

Uno de los temas de los cuales más me ha hecho reflexionar, es que me ha orientado con la típica pregunta que todo padre hacia a su pequeño diciéndole “y tú que quieres ser de mayor…?”.

Por otro lado, a modo resumen, ya que si no esto no acabaría y como una de las mejores partes de todo Erasmus, son los viajes y alguna que otra locura. Eslovenia, gracias a su ubicación, te da la posibilidad de visitar un sinfín de países de los Balcanes los cuales desde España sería bastante complicados visitar. Lo que tardaría yo, siendo de Cádiz en ir a Madrid, desde Eslovenia me planto en Rumania, Alemania, Polonia, Montenegro, Bosnia…

Para terminar con mi experiencia Erasmus, porque una vez que haces Erasmus, este nunca acaba.

Agradecer la buena gestión por parte de las universidades tanto de destino como de origen, además del trato ofrecido por ellos. Agradecer a todos los nuevos conocidos la gran aventura que se comparte y las buenísimas amistades que creas. Agradecer a tu familia que aunque no dejan de decirte Manuel Jesús y cuando te vienes, a la vez te están diciendo; aprovéchalo que es tu momento.

Animo a todo estudiante con un mínimo de interés en solicitar la Erasmus y al que no la conozca o no esté interesado, ¡TAMBIÉN!