Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Melania Bocoya - Aveiro (Portugal)

Me quedo con lo demás… Aveiro, Portugal.

No sabría describir la sensación que tienes al llegar a un lugar del que no conoces nada ni a nadie, del que solo te han hablado y has visto por fotos, no sabría cómo explicar lo que sentí, lo que si recuerdo perfectamente es como nada más llegar a esa pequeña ciudad fui analizando cada rincón que veía. En ese mismo momento no tienes ni idea de donde estas ni lo que estás viendo, pero cuando van pasando los meses vas recordando  por donde anduviste en cada momento que estabas perdido…

Perdida es como me sentí en muchas ocasiones, y esto es porque todo el mundo tiene una imagen preconcebida del Erasmus, y la mía, era esta: te vas a un lugar  totalmente desconocido, donde habrá miles de desconocidos más como tú que tengan tus mismas intenciones, mi idea preconcebida era “formar una familia de amigos”.  Una familia de amigos con la que compartir todos los momentos que vas a vivir de una forma intensa con ellos que probablemente se sientan igual de perdidos que tú. En mi caso no fue así, conocí muchas personas, hice amistades, pero de las buenas, pocas.

Gracias a este tiempo que he tenido de más para mí he aprendido muchísimas cosas, y por eso es que me quedo con lo demás. Me quedo con lo que vosotros no veis. Me quedo con los valores que me han enseñado algunas personas, tanto buenos como malos. Me quedo con lo que he aprendido de mi misma y lo que me han enseñado los míos en la distancia. He aprendido a valorar lo que tienes y también a esos pequeños detalles que tienes en casa a diario y son absurdas tonterías de tu padre, tu madre o tu hermano, pero allí, cuando no tienes el calor de muchos, hasta lo más mínimo se echa en falta. Porque el Erasmus no es solo lo que ves por fotos de tus compañeros que ya se fueron, sino también  una serie de valores que solo conocerás viviendo esta experiencia.

En cuanto al país, es un lugar fantástico que esconde muchos rincones preciosos y ojalá algún día tenga la oportunidad de seguir explorándolo. Y de cultura, a mi como se me gana por el estómago, tengo que decir que adoro esas “francesinhas de Porto” o esos “pasteis de natas”.

Melania BocoyaMelania BocoyaMelania BocoyaMelania Bocoya