Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta

Patricia García García, Veliko Tarnovo (Bulgaria)

Desde el momento que elegí Ceuta como ciudad para estudiar la carrera, tenía muy claro que quería vivir la tan famosa “experiencia Erasmus”. Fue una de las razonas por las que la escogí.

Escuchaba las historias de mis amigos, de los amigos de mis amigos, que ya la habían vivido.

Lo que más se escuchaba eran las interminables fiestas, de los “amigos internacionales”, viajes, las “no” clases… . Una oportunidad que esta ciudad te brinda, ya que al no haber muchos estudiantes hay una alta probabilidad de que te seleccionen.

 

Siempre pensé que el Erasmus era sólo eso, un año en que te puedes quitar las asignaturas más “chungas” de la carrera y después volver a tu vida normal. Hoy en día, tras haber estado un año de Erasmus, mi percepción ha cambiado.

 

Todo comienza cuando echas la solicitud. En mi caso un año en el que la mayoría de mi clase decidió también que era el momento de vivir esa experiencia. Y te das cuenta que todos esos pensamientos empiezan a hacerse realidad cuando recibes la notificación que te han concedido uno de los destinos que has pedido. Es cuando realmente te das cuenta que ya “no hay vuelta atrás” y que la experiencia sólo acababa de empezar.

 

Tras mucho papeleo, e-mails, horas enteras en la oficina de Relaciones Internacionales, está todo listo para irte a vivir esa “experiencia”. O eso crees.

 

 

Veliko Tarnovo (Bulgaria).

 

Para poneros en situación, mi destino fue Veliko Tarnovo, la antigua capital de Bulgaria. Se trata de una pequeña ciudad situada en el centro cultural del norte de Bulgaria. En mi opinión, la ciudad con más encanto del país, junto con Plovdiv, incluso más que Sofía (la actual capital). Su moneda es la Leva, que viene a ser como la mitad del Euro (es decir, 1euro es aprox. 2leva), lo que hace que sea bastante barata para los que utilizamos el Euro.

 

Os recomiendo que si vais a ir, o estáis pensando en ir hagáis antes una búsqueda en profundidad. Es una ciudad con cariño y encanto, pero que choca bastante al principio. Tiene una cultura, edificios, forma de ser y expresarse, idioma (muy importante) … muy distinto a lo que estamos acostumbrado y al principio puede dar un poco de miedo.

 

DIA 1.

Mi aventura comenzó a principios de septiembre junto a unos compañeros de clase. Todos nos dirigíamos a la gran desconocida Bulgaria. Despedida de padres en aeropuerto, lío de maletas, controles de seguridad… todo parecía normal para la aventura que estábamos emprendiendo.

 

 

VUELOS.

 

En Bulgaria no hay muchos aeropuertos, así que lo mejor, si vas a Veliko Tarnovo, es volar hasta Sofía y luego coger un autobús hasta Veliko.

 

Las compañías que operan para Bulgaria son Bulgaria Air, Iberia (operado por Bulgaria Air), Ryanair (sólo desde Madrid) y Wizz Air (sólo desde Madrid).

 

Los vuelos directos los puedes hacer desde Madrid o Málaga, o creo que incluso desde Barcelona. Duran aproximadamente unas 3h30m. Desde Málaga suelen ser más caros que desde Madrid y además vuelan con mucha menos frecuencia.

 

La mayoría de mis vuelos los hice desde Madrid, era mucho más sencillo y barato encontrar plaza, sin embargo es mucho más pesado ya que tienes que depender del horario de barco y de tren hasta Madrid.

 

AUTOBUSES.

 

Para desplazarte desde Sofía a Veliko hay dos opciones, tren o autobús. De la primera no puedo hablar, ya que nunca lo utilice, pero muchos amigos me dijeron que era la opción más barata y cómoda, sin embargo dura más tiempo.

 

El trayecto en autobús entre las dos ciudades suele estar entre 3horas y 4horas, con buena música y algo para comer se puede hacer muy ameno. Y el precio está entre las 19 y 22 levas ( aprox. 10 euros). Es importante que llevéis vuestro carnet de estudiante, os hacen muchos descuentos en museos, autobuses, trenes… .

 

Yo siempre me cogía taxi para desplazarme desde el aeropuerto hasta la estación de autobuses. Tienes que tener cuidado con los taxistas, pero si sabes cuales tienes que coger y un poquito de búlgaro no hay problema. El precio del taxi puede estar entre 15 y 17 levas, dependiendo de si ellos te ven desenvueltos, así que cuanto más morro le echéis con el idioma … ¡mejor!.

 

Otra cosa que os recomiendo antes de iros es de aprenderos algo de búlgaro, lo vais a necesitar. En una ciudad como Veliko no todos hablan inglés, y menos español. Además, os lo van a agradecer si un extranjero intenta aprender y hablar su lengua, son mucho más simpáticos, hablo desde la experiencia.

 

TIENDAS.

 

En Veliko Tarnovo tienen varios supermercados, pero los que más destacan y más utilizas son BILLA, LIDL y CBA. LIDL es el que suele ser más barato, aunque está mucho más lejos para ir a comprar, el resto los puedes encontrar en el centro.

 

Además, cuentas con un mercado de frutas y verduras muy frescas muy cerca del centro, que sería como lo que aquí llamamos “Mercadillo”, y es incluso más barato que comprar en el supermercado. Otras tiendas importantes son las de segunda mano, que en Veliko son bastante famosas y fáciles de encontrar. Suelen tener de todo, pero en lo que más destacan es en ropa.

 

RESIDENCIAS.

 

Todos o casi todos tus recuerdos y momentos suceden aquí. Es donde la mayoría de estudiantes, tanto búlgaros como internacionales, se alojan.

 

Aprendes otros idiomas, otras culturas,… en definitiva, te empapas de lo que realmente significa “vivir la experiencia Erasmus”, una experiencia que es difícil de explicar si no la vives.

 

Hay 4 bloques de residencia. El más “internacional” es el bloque 2, si podéis elegir, escoged ese, es el mejor. Sus instalaciones no son muy extensas. Se reduce todo a la wifi room (unos sillones justo a la entrada de la residencia donde tienes wifi gratis) y los apartamentos. Los hay de habitaciones individuales con cuarto baño y ducha compartido para 10 personas, y están las habitaciones compartidas con 2 o 3 camas, baño y ducha a compartir en la misma habitación.

 

No sabría cual deciros que es mejor. Yo tuve una habitación individual, muy chiquitita pero acogedora, con 2 baños y 2 duchas a compartir con 9 chicas más y a veces se hacía difícil. Supongo que depende mucho de como tu seas y lo que vayas buscando, pero os recomiendo que si vais a iros a otro país con personas de otros países y culturas distintas tengáis mucha paciencia, no todos tienen las mismas costumbres y muchas veces se pueden malinterpretar, así que intentad tener la mente abierta.

 

Algo importante que tenéis que tener en cuenta es que no tendréis cocina, ni espacio para ella. Mis amigas y yo nos hicimos con una nevera pequeña, un microondas y un “hot plate” que colocamos en medio del pasillo, el único sitio que había. Lo mejor que puedes hacer es comprarlo entre varios y al final no te sale mucho.

 

Con respecto al precio de la residencia, varía un poco de año en año, pero aproximadamente en el mío nos costó unos 300 euros por semestre. Sí, aunque creáis que me he equivocado no es así, es POR SEMESTRE. Os daréis cuenta que si queréis podéis ahorrar mucho.

 

CANTINAS.

 

Jamás olvidaré a sus trabajadoras y esas comidas después de clase de Búlgaro. Normalmente es donde todos los estudiantes comen, ya que al no tener cocina en la residencia tienes que apañártelas como puedas.

 

Es bastante barato, suele costar entre 2 Levas (1 Euro) y 4 Levas (2 Euros), dependiendo de si te pides uno o dos platos. No suelen tener mucha variedad, pero la comida es casera y no está nada mal. Si vais, debéis probar las patatas fritas con queso blanco, lo más típico de Bulgaria.

 

 

Con respecto al resto, creo que no tendréis muchos problemas. Tienen lavandería ( 3 Levas), puedes contratar wifi bastante sencillo y barato si lo comparáis con España.

 

¿Viajes que recomiendo?… TODOS! Bulgaria es un país que creo que aún está por conocer, con ciudades, pueblos… muy bonitos e interesantes si te gusta conocer cosas nuevas y a las que no estás acostumbrado. Para organizar los viajes no necesitas hacerlos con mucha antelación, ni gastarte mucho dinero, pero si tener en cuenta el período del año en el que no vaya a nevar, a veces se cancelan algunos medios de transporte.

 

En resumen, sólo puedo decir que ha sido una experiencia increíble que nunca me podría haber imaginado, es algo que sólo puedes entender si la vives; y más si es en un lugar como Bulgaria, con toda esa mezcla de culturas e historia, que si no hubiese sido por el ERASMUS nunca habría conocido.

 

Espero que os pueda servir mi experiencia y que podáis emprender vuestro propio Erasmus y vuestra propia aventura.

Patricia García GarcíaPatricia García GarcíaPatricia García GarcíaPatricia García GarcíaPatricia García García